Nuestra postura
El crimen es memoria, historia y contexto
Estas son las posiciones desde las que enseñamos. Están publicadas, firmadas y fechadas, y cualquiera puede confrontarlas con su fuente.
Manifiesto de la psicología forense con perspectiva de derechos humanos
Publicado en el prólogo a Psicología Forense con Perspectiva de Derechos Humanos, de Víctor Alejandro Nodal Silva (Tirant Humanidades, 2025), firmado por Aurelio Israel Coronado Mares y Karla Valeria Baltazar Torres. Aguascalientes, noviembre de 2024.
La psicología forense tradicional ha operado bajo un paradigma que perpetúa desigualdades, invisibiliza contextos y simplifica las dinámicas de la violencia. Ha psicologizado la violencia y patologizado el sufrimiento, reduciendo los hechos a síntomas individuales sin considerar las dinámicas sociales, culturales y económicas que los producen. Nueve principios organizan la ruptura que proponemos.
1 · Ruptura con el modelo biomédico y generalizador
Abandonamos la patologización del sufrimiento y la psicologización de la violencia. El impacto de la violencia supera los indicadores sintomáticos de los manuales de diagnóstico.
2 · Centralidad del contexto
Situamos el contexto histórico, social y territorial en el centro del análisis. Los hechos resultan de dinámicas estructurales y relaciones de poder que deben considerarse para comprenderlos.
3 · Transdisciplinariedad y colaboración
Ningún campo disciplinario aborda por sí solo la complejidad de la violencia y la justicia. La colaboración enriquece el análisis sin fundir las responsabilidades.
4 · Análisis interseccional y crítico
Género, etnia, clase, discapacidad y edad influyen en la experiencia de la violencia y en el acceso a la justicia. Identificamos y transformamos los sesgos que perpetúan desigualdades.
5 · Debida diligencia y enfoque diferencial
Análisis exhaustivos y éticos, adaptados a las particularidades de cada caso y a las necesidades de las personas involucradas.
6 · Del caso particular al entendimiento sistémico
Cada caso es una oportunidad para comprender patrones sistémicos de violencia. Conectamos lo individual con lo colectivo.
7 · Justicia transformadora
Participamos en la transformación de las estructuras que generan violencia y desigualdad, mediante litigio estratégico y prácticas científicas que visibilicen y reparen condiciones estructurales.
8 · Memoria histórica
Documentamos las experiencias de las víctimas y las condiciones que permitieron los hechos, para prevenirlos y para que la memoria no dependa de la buena voluntad de nadie.
9 · Generación de estrategias dinámicas
Una práctica forense adaptable, que integra nuevas herramientas para fortalecer el acceso a la justicia.
Sobre la crisis forense
Publicado en el prólogo a Investigación forense de graves violaciones a derechos humanos. Cuadernillo de jurisprudencia interamericana, compilado por Víctor Alejandro Nodal Silva y Marcos Antonio Fraga Acosta (Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, 2025, ISBN 978-607-581-803-0), firmado por Valeria Baltazar y Aurelio Coronado.
La crisis forense de México y América Latina no es reciente ni aislada: es el resultado de décadas de rezago estructural, con falta de recursos, insuficiencia de personal especializado y ausencia de prácticas éticas y técnicas en la investigación de delitos graves. El saldo es de aproximadamente 120 000 personas desaparecidas y más de 60 000 cuerpos sin identificar.
A esa falta de capacidad se suman dos dinámicas que nombramos con precisión. La hipernormalización es la aceptación colectiva de las deficiencias del sistema, hasta que el peritaje deficiente y la negligencia se vuelven rutina institucional. El teatro forense es su extensión: proyectar apariencia de eficacia mediante medidas superficiales mientras las problemáticas estructurales permanecen intactas. Juntas perpetúan la impunidad, minan la confianza en el sistema y revictimizan a quien busca verdad y reparación.
Frente a eso sostenemos cuatro principios de reforma. Independencia: cada investigación forense libre de interferencias jerárquicas, institucionales o políticas. Debida diligencia: investigaciones exhaustivas, oportunas y apegadas a los estándares internacionales, que analicen todas las pruebas disponibles e incluyan la voz de las víctimas y sus familias. Enfoque diferencial y análisis de vulnerabilidad: no todas las víctimas comparten las mismas condiciones sociales, históricas o culturales. Derecho a la verdad y reparación integral: establecer los hechos y las responsabilidades, y sostener la memoria histórica y la justicia reparadora.
Y sostenemos un cambio de perspectiva que ordena todo lo anterior: entender al personal forense como personas defensoras de derechos humanos.
Esta es la posición desde la que enseñamos.
